La ópera vuelve al Museo con Otello de Verdi

El sábado 24 de septiembre, a las 20:00 horas, en el Museo Diocesano Barbastro-Monzón, volveremos a disfrutar de una deliciosa velada de ópera, en esta ocasión con la obra Otello de Verdi. Repetimos así la iniciativa del Teatro Real, que con motivo de la celebración de su Bicentenario, acerca la ópera a los centros artísticos de España.

Otello_PosterA3_ESPOTELLO

Giuseppe Verdi (1813-1901)

Dramma lirico en  cuatro actos

Libreto de Arrigo Boito, basado en la obra Othello, or The Moor of Venice (1603) de William Shakespeare.

Esta obra maestra nació gracias a la habilidad y perseverancia del gran editor Giulio Ricordi (1840-1912), que a lo largo de varios años fue persuadiendo a Verdi, ya discretamente retirado, de retomar la creación operística, que había abandonado después del estreno de Aida en El Cairo, en 1871.

Giuseppe Verdi era entonces un compositor consagrado internacionalmente, con una larga y fructífera carrera, buena posición económica, muy popular y querido por su implicación activa en la agitada vida política y social italiana. Decidió, pues, no volver a componer óperas, dando paso a una nueva generación de compositores que intentaba renovar los cánones de la ópera italiana, cuando la poderosa influencia de Wagner impregnaba la vida musical de su país.

Pero la arrebatadora fuerza dramática de William Shakespeare (1564-1616) despertó a Verdi de su letargo y, con el acicate de los excelentes libretos del compositor y poeta Arrigo Boito (1842-1918), compuso, ya septuagenario, sus dos últimas y mejores óperas: Otello y Falstaff. Con la primera, emprendió la más honda renovación de su lenguaje, con una suerte de síntesis y quintaesencia de la ópera italiana, que marcaría el final de un ciclo de casi dos siglos; con la segunda, llevó la ópera cómica a la cumbre del refinamiento y sutileza, despidiéndose con una deliciosa y nostálgica loa a la juventud y al amor.

Impulsado por la concisión del libreto de Boito, que simplifica la trama shakesperiana profundizando en la complejidad de los personajes y sus relaciones, Verdi utiliza todos sus recursos creativos al servicio de la dramaturgia, creando una partitura sin fisuras, en la que se funden y se disuelven arias, dúos, recitativos y ariosos, en un continuum en que la tensión no decae nunca, ni siquiera en los momentos de mayor intimidad y lirismo.

Una genial orquestación perfila los personajes y alumbra el devenir del drama, con una densidad y una contención difícilmente igualables, en la que el canto fluye como una declamación, que entrelaza sutiles melodías, casi epigramáticas, de enorme fuerza dramática, con otras de largo aliento expresivo.

Con esta obra, tan potente dramatúrgicamente, el director de escena estadounidense David Alden ha optado por enfatizar el conflicto interno de Otello, cuyo carácter guerrero enmascara la enorme inseguridad que lo hace vulnerable a la maquinación perversa de Iago. Una derruida y sombría ciudad mediterránea concebida por el escenógrafo Jon Morrell acentúa la atmósfera terrorífica del drama shakespeariano que Verdi engrandeció y universalizó.

Renato Palumbo, que en el Real ha dirigido Les Huguenots, Tosca y La traviata, vuelve con otro título verdiano,  de nuevo con la soprano albanesa Ermonela Jaho, que triunfó con su interpretación de La traviata, en 2014. Estará acompañada por el tenor Gregory Kunde, uno de los más alabados intérpretes del exigente papel de Otello en la actualidad, que también inauguró la pasada temporada del Real con su aplaudido Roberto Devereux, y que protagonizará la Norma que se ofrecerá en octubre y noviembre. Junto a ellos, encarnando al sádico y sibilino Iago, estará el barítono George Petean, que acaba de participar en la ópera I puritani que puso fin a la pasada temporada.

Este trío protagonista se alternará con la soprano armenia Lianna Haroutounian, el tenor Alfred Kim y el barítono Àngel Òdena, que cantará su 13º papel protagonista en el Teatro Real (Das Rheingold, La conquista di Granata, La Dolores, I pagliacci, Luisa Fernanda, Madama Butterfly, Merlin, Margarita la tornera, Simon Boccanegra, Cyrano de Bergerac, La traviata y Roberto Devereux).

El coro Pequeños Cantores de la Comunidad de Madrid, dirigido por Ana González, y el Coro Titular del Teatro Real, preparado, como siempre, por su director titular, Andrés Máspero, actuarán una vez más junto a la Orquesta Titular del Teatro Real, bajo la batuta de Renato Palumbo.

Duración aproximada

  • 3 horas. Actos I y II: 1 hora y 15 minutos
  • Pausa de 25 minutos
  • Actos II y IV: 1 hora y 15 minutos

Equipo artístico                   

  • Director musical    Renato Palumbo
  • Director de escena    David Alden
  • Escenógrafo y figurinista     Jon Morrell
  • Iluminador    Adam Silverman
  • Coreógrafa     Maxine Braham
  • Director del coro    Andrés Máspero
  • Directora del coro de niños    Ana González
  • Asistente del director musical    Ricardo Estrada
  • Colaborador del director de escena    Ian Rutherford
  • Asistente del director de escena   Leo Castaldi
  • Asistente del iluminador    Andy Cutbush
  • Asistente de la Coreógrafa     Mónica Domínguez
  • Maestro de esgrima (reposición)     Jesús Esperanza
  • Lucha escénica (reposición)   Kike Inchausti
  • Intérprete técnico    Douglas McNicol

Reparto

  • Otello     Gregory Kunde, tenor
  • Iago     George Petean, barítono
  • Cassio    Alexey Dolgov, tenor
  • Roderigo   Vicenç Esteve, barítono
  • Ludovico    Fernando Radó, tenor
  • Montano y un heraldo   Isaac Galán, barítono
  • Desdemona    Ermonela Jaho, soprano
  • Emilia      Gemma Coma-Alabert , mezzosoprano  
  • Bailarina    Claudia Agüero
  • Bailarines    Joaquín Abella, Fredo Belda, Carlos Belén, Jordi Casas, Gabi Nicolás, Juan Manuel, Ramírez, Nacho Rodríguez, Alexandro, Valeiras, David Ventosa          
  • Niños bailarines     Alberto Gil, Hugo González, Mateo Montero, Clara Navarro,  Aroa Ortigosa, Maggie del Real, Emma Soto

Coro y Orquestra Titulares del Teatro Real

Pequeños Cantores de la Comunidad de Madrid

ENTRADA LIBRE

¡No os la perdáis!

¡Os esperamos!

Publicado en Información | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Charla “La Merced y los mercedarios en Barbastro” en el Museo Diocesano

El 22 de septiembre, a las 19:30horas, tendrá lugar en el Museo Diocesano Barbastro-Monzón la conferencia “La Merced y los mercedarios en Barbastro” a cargo de Sheila Ayerbe Lalueza, restauradora y guía del Museo.

conferencia-la-merced

En la conferencia se tratarán aspectos relacionados con el surgimiento de la advocación mariana de Nuestra Señora de la Merced, como variante especial de la Virgen de la Misericordia.

Se hará así mismo referencia a la fundación e historia de la Orden mercedaria y su temprana llegada a Barbastro; a la fundación del Convento Mercedario y su decaimiento a lo largo de la historia hasta sus últimos vestigios en nuestros días.

Finalmente se abordará la implantación de la Cofradía de la Merced y su relación con la advocación mariana en la Semana Santa Barbastrense.

¡No os lo perdáis!

¡Os esperamos!

Publicado en Información | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

El Legado del Padre Castel. Exposición fotográfica en el Museo Diocesano

El 20 de septiembre a las 20:00 horas, en el Museo Diocesano Barbastro-Monzón, tendrá lugar la inauguración de la exposición “El Legado del Padre Castel. Fotografías casuales de lo cotidiano 1968-1973”. La muestra se podrá visitar hasta el 23 de octubre en horario habitual del Museo.

j_castel_01881

El Padre Castel nació en Aren. En 1947 este sacerdote escolapio se trasladó a la Repúlica Argentina, donde permaneció hasta 1964. Allí estudió matemáticas, física, química y radiotécnica.

Fue un gran aficionado a la fotografía, cargado siempre con su cámara salía a la calle donde tomaba instantaneas casuales y espontáneas de la vida cotidiana: niños jugando en la calle, interior de diferentes negocios, eventos de la ciudad…

Su legado fotográfico, compuesto por 3000 fotografías, fue rescatado -in extremis- entre los escombros de un contenedor por un transeúnte que entregó en el año 2002 a la Asociación de Comerciantes de Barbastro. De aquellos años data los primeros contactos con la Fototeca de la DPH, que culminan con el acuerdo de cesión de esta colección, ahora ya digitalizada y optimizada.

Las circunstancias del hallazgo de este archivo  y su interés,  se asemejan  al de la niñera Vivian Maier -1926-2009-,  quién  a lo largo de su vida acumuló en secreto una sorprendente herencia compuesta por 100.000 negativos guardados en un armario de almacenamiento, con fotografías  inopinadas  de Chicago y Nueva York, de la década de los 50 hasta los 90.

Para Mario Testino, fotógrafo del cénit,  lo más importante no es la técnica ni la tecnología  sino el contenido.

¡No os la perdáis!

¡Os esperamos!

Publicado en Información | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

La vidriera de la Virgen, nueva pieza en el Museo Diocesano

Durante la pasada Noche en el Museo, celebrada el 30 de julio, se presentó la última pieza que ha pasado a formar parte de la colección permanente del Museo Diocesano. Se trata de  una fantástica vidriera salida del taller Maumejean a principios del siglo XX, que puede contemplarse en la planta baja, en la parte trasera del salón de actos, fuera del discurso museístico.

Imagen1

Vidriera de la Virgen

En origen estaba ubicada en la ventana de la capilla del obispo del antiguo Palacio Episcopal de Barbastro. Es una pieza de forma redonda enmarcada en un aro metálico en cuyo extremo superior e inferior tiene un eje que permite unirla a un marco encastrado en la pared y así poderla abrir y cerrar.
Representa a la Virgen María con las manos unidas en actitud de contemplar y adorar –quizás hay que intuir que se dirige a su hijo que no aparece en la imagen-, con nimbo, vestida con túnica ocre violácea y manto azul, sobre un fondo dividido por una greca en dos partes, la inferior con unos brocados en rojos y negros y la superior un fondo azul. Toda la composición se rodea con una moldura de decoración geométrica y vegetal en un amarillo intenso y con un adorno en forma de abrazadera en los cuatro puntos cardinales.

LA TÉCNICA
Para entender la técnica de ejecución de las vidrieras, en primer lugar es interesante recurrir a los antiguos tratadistas como el monje Teófilo, puesto que hasta el siglo XX el proceso de ejecución de este tipo de obras varió poco.

Primero se realizaba sobre papel o pergamino un boceto con escenas, figuras y elementos decorativos, será el cartón a escala reducida. El cartón definitivo tiene las mismas dimensiones que la vidriera. Terminado el boceto se seleccionaban los vidrios para formar la composición y se cortaban ajustándolos como un rompecabezas, teniendo siempre en cuenta el espacio que ocupan los plomos. Era este un proceso delicado, puesto que los cristales podían romperse con facilidad si tenían formas angulosas, por lo que se evitaban formas complejas. En ocasiones, si un cristal se rompía no se desechaba y se convertía en dos piezas así el plomo, además de unión, servía como dibujo y parte expresiva.

El tamaño de estos vidrios solía ser pequeño, por un lado porque la propia fabricación no facilitaba hacerlos más grandes y por otro lado porque tener vidrios de grandes dimensiones impediría que tuviesen la elasticidad que proporciona la unión con plomos en un panel.

Los vidrieros recibían los vidrios con el color en masa: rojo, azul, verde, amarillo y blanco, son los colores crisol y en su elaboración el vidriero no intervenía. Puede parecer que el uso de colores es limitado pero esta circunstancia era aprovechada por parte del vidriero y cuando la vidriera recibe luz por detrás los dos colores más próximos se funden en su unión ofreciendo efectos distintos. Los vidrios suelen ser soplados y por tanto de grosor irregular, así que no suelen funcionar como color plano, cuanto más grueso es el vidrio más oscuro es el color y en las partes donde es más delgado es más claro y brillante así se permiten crear volúmenes y degradados. El paso del tiempo y la intemperie hace que se adhieran sustancias a los cristales que todavía restan más la sensación de plenitud de los colores.

El siguiente paso es la pintura o grisalla para crear sombras, perfiles, facciones…, junto al plomo, es el elemento de dibujo que determina la figuración de la vidriera. La grisalla es el más importante de los conocidos como colores mufla, que se aplican sobre el vidrio una vez cocido y forman cuerpo con él. Se utiliza para sombras o perfiles, se aplica sobre la figura para sombreados y modelados en contraste con las zonas claras. Son de color oscuro verdoso o marrón. También utilizaban la pintura de carnación (para caras, manos y otras partes del cuerpo sobre vidrio blanco), el esmalte y el amarillo de plata, que se usa en molduras arquitectónicas de enmarcamientos, en cabellos; aplicado sobre vidrio blanco ofrece un amarillo de gran intensidad pero si se coloca sobre azul puede crear efectos verdosos.
Este amarillo, a base de nitrato de plata, se aplicaba disuelto en agua como una pintura sobre el cristal. Es el único material que penetra en el cristal para teñirlo de color amarillo durante la cocción. Por su alto contenido en plata era un color bastante caro. Realizar vidrieras no es comparable a pintar lienzos porque el vidriero maneja la luz, es el artísta de la luz,  y su arte es controlarla con habilidad con el empleo de la grisalla.

Detalle de la técnica de ejecución

Detalle de la técnica de ejecución

Una vez pintados los vidrios se procedía a su cocción en horno de leña, proceso que resultaba también fundamental porque si éste es más rápido o lento, más intenso o más débil, los colores, grisalla y amarillo de plata pueden tener una gama distinta.

A continuación viene el emplomado. Los plomos tienen sección de doble T y están formados por dos elementos: los labios que abrazan el vidrio y el alma. Con los plomos se unen todos los vidrios y se forma el panel. Además la composición se sujeta con barras de hierro que ensamblan los paneles, a veces separan escenas y otras son atravesadas por ellas. A veces el vidriero adaptaba la composición para que las partes importantes no se vean atravesadas por las barras.
Una vez emplomados se asienta la vidriera al edificio.

Que el interior de los edificios sea más oscuro que el exterior es un elemento fundamental. Las vidrieras son puntos de luz y color que atraen al espectador. Este arte se basa no en la recepción de “la luz en” como la pintura sino “a través de”. La vidriera, al depender de la luz exterior para su contemplación y ser esta cambiante según las horas del día, los días del año y la climatología hace que la contemplación y percepción de la obra sea siempre distinta y ofrezca muchas posibilidades, no es una obra cerrada con una sola contemplación, casi cada vez que la miras la ves de una manera distinta.

Las vidrieras en las ventanas de un edificio no le aportan luminosidad al espacio sino que buscan una idea espacial específica, una dimensión trascendente profundamente mística. La vidriera pues tiene varias funciones: cierre de ventanales, crear un ambiente simbólico, crear una dimensión estética y espacial de la arquitectura, y desarrollar un programa iconográfico.

Esta fantástica pieza es obra del taller de vidriería artística Maumejean. Esta casa se remonta en su fundación a 1860, cuando Jules Pierre Maumejean, a la edad de 23 años, establece en Pau (Francia) su primer taller. Un anuncio de este primer taller rezaba así:

“Manufactura de vidrieras para iglesias y oratorios, Suministro de cuadros de lienzo, de estandartes. Ejecución de pinturas murales. Instalación de toldos de lienzo y tela para apartamentos, que reemplazan ventajosamente a las persianas”.

Los talleres de Jules abastecieron de vidrieras a un buen número de edificios religiosos, civiles y casas particulares, como por ejemplo, la Catedral de Bayona o el Ayuntamiento de Biarritz. Sus contactos con los círculos madrileños, le proporcionaron numerosos encargos y le llevaron a convertirse en el pintor vidriero oficial de la Casa Real de Alfonso XIII.
Cuatro de sus hijos continuaron la trayectoria artística del padre y se convirtieron muy pronto en diestros pintores sobre vidrio. Dos de ellos se instalaron en España, debido al gran número de encargos que consiguió su padre en Biarritz. Joseph uno de ellos fundó en Madrid en 1898 un taller. A principios de siglo abrieron talleres en Barcelona y San Sebastián agrupándolos todos bajo las siglas S.A. Maumejean Hermanos con sede en Madrid. Esta vidriera que nos ocupa contiene las siglas S.A. Maumejean en su parte infererior, lo que nos permite fecharla a principios del siglo XX.

Así, hasta tres generaciones seguidas de los Mauméjean trabajaron incansablemente participando en numerosas exposiciones nacionales e internacionales.
Los talleres Maumejean atendieron numerosos encargos, no sólo de Francia y España, donde estaban establecidos, sino también del resto de Europa, África, Asía y América.

Tuvieron muchas recompensas: varias medallas de oro y entre otros, gran premio en la exposición hispano francesa de Zaragoza de 1908, lo mismo que el reloj de la Catedral de Barbastro, expuesto en la planta baja del Museo y que ganó la medalla de oro en la misma exposición.

Entre el elevado número de vidrieras que realizaron podemos destacar:
– Vidrieras en Catedrales: Salamanca, Málaga, Burgos, Tarbes, Jaén, Madrid, Ávila.
– Palacio episcopal de Astorga.
– Basílica de Montserrat.
– Circulo de BBAA de Madrid.
– Boston, Chicago, India, Nicaragua, Puerto Rico…

LA RESTAURACIÓN
Esta pieza ha sido restaurada en el taller del Museo Diocesano. Se encontraba en buen estado de conservación, sus principales alteraciones eran la suciedad superficial y de depósito y la oxidación de los elementos metálicos. No presentaba falta volumétrica alguna.
El tratamiento comenzó con una limpieza mecánica en seco, cuyo objetivo era principalmente quitar el óxido de la superficie. Tras esta primera limpieza se dejo ver una capa de pintura sobre el aro metálico que da forma a la venta que se eliminó a punta de bisturí, y los restos en los surcos de la superficie metálica se retiraron con una mezcla de agua alcohol.

IMG_1926

Limpieza de los elementos metálicos

También se limpiaron las barras metálicas que sujetan la vidriera.
Tras realizar diversas pruebas de limpieza, se procedió también a la limpieza de los vidrios con una emulsión water in oil, es decir agua en disolvente con un tensioactivo (actúa como jabón) así las moléculas de agua quedan enmascaradas por el disolvente, sin dañar por tanto la superficie, pero consigue actuar al depositar la mezcla sobre el vidrio gracias a la acción del tensioactivo que permite unir agua y disolvente que son inmiscibles y además actúa como jabón.

Proceso de limpieza

Proceso de limpieza

La limpieza de los emplomados fue muy superficial mediante lápiz de fibra de vidrio.

Algunos vidrios tenían cierto juego en su unión con los emplomados por lo que fueron sellados con una masilla a base de blanco de España, colorante y aceite de linaza.

La restauración fue llevada a cabo en nuestro taller del Museo Diocesano y estuvo a cargo de la restauradora Pilar Torrente Mozás, bajo la supervisión de la dirección de dicho taller.

Publicado en Información | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

Presentación del libro “La pintura religiosa en el Valle de Benasque” de Ángel Noguero

El viernes 19 de agosto, a las 20:00 horas, en el Museo Diocesano Barbastro-Monzón tendrá lugar la presentación del libro “La pintura religiosa en el Valle de Benasque” de Ángel Noguero Ibarz.

presentación libro Ángel Noguero

Ángel Noguero, profesor y sacerdote, es vicario general del Obispado de Barbastro-Monzón y presidente de la Asociación de Amigos del Museo Diocesano Barbastro-Monzón. Estudió en el Seminario de Barbastro, se licenció en Historia del Arte siendo profesor de en el Colegio Seminario de Barbastro.

Su gran pasión por el patrimonio y el arte queda plasmada en este libro, fruto del trabajo de varios años, dedicado a la pintura religiosa en iglesias del Valle de Benasque que la Asociación Guayente ha editado. Cuenta con prólogo de Carmen Morte, profesora de la Universidad de Zaragoza y epílogo del Obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez. A través de sus páginas, ilustradas con fotografías de José Marqueta, se puede conocer mejor parte del valioso legado artístico del Valle de Benasque, recorriendo el interior de doce de sus templos. Así, el lector puede disfrutar con los magníficos detalles de diferentes retablos como el de san Miguel de Abi, un estupendo ejemplo del gótico hispanoflamenco del siglo XV,  o los renacentistas de Villanova y Bisaurri; conocer los relieves del monasterio de san Pedro de Tabernas y llegar incluso a obras de finales del siglo XX y principios del siglo XXI como los iconos de las iglesias de Anciles, Renanué, Eresué, Eriste y Sahún, los murales pirograbados de Castejón de Sos y el santuario de Nuestra Señora de Guayente, y el gran mural que cubre la cabecera de la iglesia de Benasque, con la Asunción de la Virgen pintada por Martín Ruiz de Anglada.

¡No os lo perdáis!

¡Os esperamos!

 

 

Publicado en Información | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Recital poético en el Museo Diocesano

El jueves 11 de agosto, a las 20:00 horas, en la plaza sur del Museo Diocesano Barbastro-Monzón disfrutaremos con el recital poético “Petronila, Reina de trovadores. El Destino” organizado por Barbastro Cuna y Corona.

¡Os esperamos!

tarjetón recital poético 2016

Publicado en Información | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Exposición de ilustraciones de David Guirao en el Museo Diocesano

En el mes de agosto, en el Museo Diocesano Barbastro-Monzón y dentro del programa de actividades de Barbastro Cuna y Corona, podrá visitarse la exposición temporal “ La  visión de la Edad Media de cuento de David Guirao” del ilustrador David Guirao, en horario habitual del Museo.

exposición david guirao

David Guirao (Zaragoza, 1973) lleva más de quince años de dedicación profesional en el mundo de la ilustración. Ha creado material gráfico para carteles,  juegos educativos, animación, storyboards e incluso fallas. Pero donde más disfruta dibujando es en el mundo de los libros.

Ha ilustrado numerosas obras clásicas como Leyendas de Gustavo Adolfo Becquer, el Quijote de Miguel de Cervantes o La Celestina de Fernando de Rojas.

También ha colaborado con autores contemporáneos, ilustró Fábulas de Magdalena Lasala o el Jardín de Ulises con Soledad Puértolas. Otros libros publicados son San Jorge y el dragón, con Daniel Nesquens, El libro de Oriana, de Nacho Escuín, y Moscogonía de las estrellas, escrito por Isabel Soria. El libro de las Narices con Pepe Serrano.

Sus últimas obras ilustradas son El abrazo del árbol con Ana Alcolea, la colección Segundas partes siempre fueron buenísimas con Roberto Santiago y Eva Redondo y El ladrón de minutos con David Lozano

La muestra que recoge este mes de agosto el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón, es una recopilación de algunas de mis ilustraciones de los últimos 15 años, todas ellas con una clara temática medieval.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En cuanto a la exposición…

Nunca he sido muy estricto con mi manera de dibujar, desproporción, estilización e intensidad son claves en mi obra, ni tampoco lo he sido con el rigor histórico, siempre he investigado, recopilado información, a veces en demasía, para después tratar de imaginar las situaciones de una manera más fantástica y ensoñadora y seguramente tendrán esas ilustraciones muchísimos anacronismos, pero es siempre algo intencionado, buscado.

La capacidad de soñar con los dibujos creo que es parte principal a la hora de ilustrar cualquier libro. Considero que esa labor expresiva es fundamental para complementar esa comunicación, tanto artística como cultural.

La selección abarca obras de mis primeras publicaciones con Prensas Universitarias, el libro Romaces Aragoneses o Cuentos de la Disciplina Clericalis de Pedro Alfonso de Huesca y versionados por Magdalena Lasala, son ilustraciones en acuarela, donde la simbología juega un papel determinante.

También hay ilustraciones de San Jorge y el dragón escrito por Daniel Nesquens, libro donde quisimos huir de la típica historia de reyes, princesas y castillos y llevamos la acción a un lugar diferente, el desierto del Sahara.

Leyendas de Becquer fue un libro que publiqué con Anaya y donde me reencontré con la hermosa literatura de Gustavo Adolfo y es posiblemente, uno de los trabajos donde más he disfrutado imaginado situaciones medievales.

La muestra también recoge algunas ilustraciones de La campana de Huesca de Sandra Araguás, un libro donde la leyenda, la historia y la sutileza conviven de manera armónica.

Por último hay espacio para las ilustraciones de un juego de cartas Fabula Regnum, donde tuve que ilustrar multitud de personajes y escenarios para situarlos en un mundo medieval a la vez que fantástico.

Dibujar es soñar, imaginar y tender puentes para que el lector, normalmente pequeño, agarre la historia y se sumerja en ella.

David Guirao

Para conocer más puedes consultar su blog: davidguirao.blogspot.com

¡Os esperamos!

Publicado en Información | Etiquetado , , , , , , , , , , | Deja un comentario